En 2002, después de su extraordinario concierto en la plaza de toros de Marbella, enmarcado dentro de su gira “Entre mi gente”, tuve la oportunidad de conocerlo en Backstage. Recuerdo que salía rapidísimo del camerino para meterse en su coche, y entre la nube de guardaespaldas, me agarraron, me colocaron delante suya y me lo presentaron. Se paró en seco, me dio dos besos repitiéndome varias veces “te quiero” cuando conoció mi fidelidad a su música y cuando los de seguridad se lo llevaban, al rogarle yo tener una foto con él, paró a todo su equipo y se hizo la foto.

Pasaron cinco años hasta que en 2007 fui expresamente a verlo a Valladolid (único concierto en España) con mi amiga Sofía. Tras haber visto a un divertidísimo Julio sobre el escenario, estuvimos con él tras el concierto unos diez minutos, tiempo en el que nos abrazó y besó cariñosísimo, nos preguntó cosas, nos contó anécdotas y sobre todo bromeó divertido con nosotros.

Al año siguiente, el año pasado, lo vi en el concierto que ofreció en el Puerto de Santa María (Cádiz), al que fui acompañado de mis amigos Álvaro, Elena, Fátima, Myriam, María, Blanca y Sofía (que no perdió la oportunidad de volver a verlo tras la enorme emoción que le había supuesto, el año anterior, tanto su espectáculo como su trato personal, con el que quedó fascinada. Tras un repertorio algo más corto que los habituales, tuvo la amabilidad de recibirnos a todos en el Backstage durante unos cinco minutos en los que nos preguntó las edades y bromeó con la superioridad femenina de nuestro grupo.


Y este año, he tenido la oportunidad de verlo en el primero de los recitales españoles, concretamente en la Aldea del Rocío (Huelva), donde, además de disfrutar de un concierto romántico a la vez que divertido y lleno de anécdotas, pude conocer personalmente a los responsables de este magnífico Blog desde el cual os hablo. Esta vez, estaba acompañado por mis amigas Blanca, Fátima y Sofía (que se han convertido en incondicionales por la puesta impecable en escena de Julio y la sencillez y cariño que desborda en su trato personal) y por Gussi, Paquito, María (la cual quedó enamorada del cantante desde que salió al escenario cantando “Quijote” hasta que se despidió de ella con dos cariñosos besos), Regla, José y Antonio. Tras despedirse definitivamente de su público (volvió en cuatro ocasiones para continuar cantando) con “Mammy Blue”, nos recibió en Backstage durante escasos dos minutos, debido a su cansancio. Pero aún así, tuvo tiempo de saludarnos uno a uno y hacerse algunas fotos con nosotros, derrochando caricias a las chicas y bromas a nosotros.

Todos mis amigos y me incluyo, coinciden en la sorpresa que les produjo su simpatía, su sentido del humor, su espontaneidad, su cercanía y dedicación de tiempo, por pequeño que este sea, a cada uno de nosotros. Todos tenemos en nuestra memoria al menos un gesto, una mirada, una sonrisa, una caricia o un beso que Julio nos ha dedicado a cada uno. Y esto es justamente lo que hace grande a Julio Iglesias y lo diferencia del resto. Por trabajador incansable, por perfeccionista nato, por su carácter campechano, por su atracción personal y por su fuerza de voluntad después de un accidente y cuarenta años en el mundo de la música, es quien es y está donde está: el más grande en lo más alto.
Muchísimas gracias por todo Julio.
(Enviado por Fernando de la Cueva)
Hola, siempre he tenido una duda. ¿Cómo se consigue acceder al backstage de Julio? Voy a ir a verlo a uno de los dos conciertos que ofrecerá en Bulgaria y me haría ilusión poder verle de cerca o hacerme una foto con él.
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